miércoles, 16 de febrero de 2011

¿Que mundo le vamos a dejar a nuestros hijos?

Leopoldo Abadía es economista, profesor y escritor conocido por su análisis de la crisis y autor de "la crisis Ninja". Le referimos aquí, por lo que una vez escribió en un artículo y que quizás encierre la clave del futuro de nuestros hijos. Su artículo dice así:
... Me escribe un amigo diciéndome que está muy preocupado por el futuro de sus nietos. No sabe que hacer: si dejarles herencia para que estudien o gastarse el dinero con su mujer y "que Dios les coja confesados" (lo de que Dios le coja confesados es un buen deseo que me parece nada tiene que ver con su preocupación principal).
     Recordé también que en una de mis conferencias se levantó una señora (esto es pregunta de señoras) y dijo esta frase que a mí me hace tanta gracia: "´¿Qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos?", como mis hijos están crecidos, rectifico y digo "¿Qué mundo le vamos a dejar a nuestros nietos?".
Yo, suelo tener una contestación de la que cada vez estoy más convencido: ¡Y a mí que me importa!
Quizás suena un poco mal, pero es que realmente, me importa muy poco. Yo era hijo único, Ahora cuando me reuno con los otros 64 miembros de mi familia directa, pienso lo que dirían mis padres, si me vieran.
Mis padres fueron un modelo para mí. Se preocuparon mucho por mis cosas, me animaron a estudiar fuera de casa, se volcaron para que fuera feliz,... Y, me exigieron mucho.
¿Qué mundo me dejaron? Pues mirad, me dejaron: la gerra civil española, la segunda gerra mundial, las dos bombas atómicas, Corea, Vietnam, los Balcanes, Afganistan, Irak, internet, la globalización... No sigo porque esta es la lista que me ha salido de un tirón, sin pensar. Si pienso un poco, escribo un libro.
¿Vosotros creéis que mis padres pensaban en el mundo que me iban a dejar? ¡Si no se lo podían ni imaginar!
Lo que sí hicieron fue algo que nunca les agradeceré bastante: intentar darme una muy buena formación (si no la adquirí fue culpa mía) Una buena formación y no me refiero a esa de libros (también sumamente importante) y eso es lo que yo quiero dejar a mis hijos, porque si me pongo a pensar en el futuro, en lo que podrá pasar, me entrará la depre y además, no servirá para nada, porque no les ayudaré en lo más mínimo.
A mí me gustaría que mis hijos, y los hijos de mi amigo, y los de esa señora ... y los hijos tuyos y los suyos... fuesen gente responsable, sana, de mirada limpia, honrados, no murmuradores, sinceros, leales, ..... lo que se llama "buena gente" porque si son buena gente, harán un mundo bueno.
Deberíamos preocuparnos menos por el futuro y más por la formación que les estamos dando a nuestros hijos ahora, en como estamos haciendo para que distingan el bien del mal, que no digan que todo vale, que piensen en los demás, que sean generosos.... (En estos puntos podéis poner todas esas cosas buenas que se os ocurran).
La semana pasada, al acabar otra conferencia, otra señora, joven con dos hijos pequeños me dijo que a ella lo que le preocupaba mucho es qué hijos íbamos a dejar a este mundo.
Le sobraba sabiduría a esta señora, y me hizo pensar. Volví a darme cuenta de la importancia de los padres. Es fácil pensar en el mundo, en el futuro, en lo mal que está todo... pero mientras los padres no se den cuenta de que los hijos son  cosa suya, no arreglamos las cosas.
El Gobierno, las Autonomías,... se agotarán haciendo Planes de Educación, quitando la asignatura de Filosofía y volviendola a poner, añadiendo la asignatura de historia de mi pueblo o quitándola, diciendo que hay que saber inglés... y todas estas cosas, pero lo fundamental es lo otro: LOS PADRES.
Ya sé que todo el mundo tiene mucho trabajo, que las cosas no son como antes, que llegamos cansados a casa, que los hijos ven mucha tele basura... lo sé todo. TODO. Pero no vaya a ser que como lo sabemos todo, NO HAGAMOS NADA.

No hay comentarios:

Follow by Email